¿CÓMO SE ELEGÍA PAREJA ANTES?

 

Anteriormente se elegia pareja PARA algo muy claro y muy concreto: tener mayores oportunidades de sobrevivir, hijos que cultiven la tierra e hijas que preparen la comida, cuiden a l@s niñ@s y enferm@s y que se puedan casar e intercambiar, etc. etc.*

 

“Antaki (1999) explica al respecto que en la antigüedad no había forma de elegir a la pareja, ya que la unión de hombres y mujeres ocurría como un negocio que tendía a favorecer los intereses de los padres de los desposados. No fue sino hasta bien entrado el siglo XIX que las parejas comenzaron a formarse con base en la propia elección de sus miembros."

 

Hasta antes del siglo XVIII, la influencia de los padres, para la “elección” de pareja era clave. Por ejemplo, en Latino-américa, se buscaba casarse con un español, para ascender de estatus social, por parte de las mulatas. La familia y la movilidad social eran de los principales factores en aquellos tiempos. Aunque al parecer en algunos casos, se sigue manteniendo esta tradición en algunos lugares y personas, como por ejemplo, en el caso de personas judías o grupos de empresari@s de alto nivel.

 

“El amor romántico y la sexualidad no fueron siempre importantes para las relaciones de pareja En épocas anteriores al siglo XVI de nuestra era el término sexualidad no se usaba. El griego antiguo y el latín medieval ni siquiera tienen palabras que signifiquen sexo o sexual." (Wiesner-Hanks, 2001).

 

En México, antes de la llegada de los españoles no era muy diferente. “En la formación de un matrimonio, fue una práctica usual que el consejo de ancianos al interior de cada grupo se encargara de elegir las parejas que se casarían; estas elecciónes buscaban la conveniencia de las familias, la paz al interior del grupo y sobre todo la conservación de los bienes de las familias y los bienes comunitarios” (Quezada, 1996, memorias de 1982).

“La familia del novio se encargaba de buscar mujer para el hijo, esto lo hacían por medio de las mujeres de la familia que cumplian con el papel de casamenteras con anuencia del consejo de ancianos y una vez elejida la esposa, se consultaba con los adivinos el signo de ambos para ver si eran compatibles y la fecha que fuera favorable para llevar a cabo el matrimonio; al ser aquí la unión también producto de un acuerdo ajeno a la voluntad de los contrayentes, se exaltaba la obediencia y el amor surgido de la convivencia (Quezada, 1996; Lavrín, 1991, Memoria del 82; Morgan 1983; Tuñon 1991).

En el caso de los mayas también era similar, “tenían concertadores de matrimonio profesionales (ah atanzahob). Las personas casamenteras ayudaban al muchacho maya a conseguir novia y después arreglaban su casamiento, para eso se precisaba la dote, las condiciones y la ceremonia. En nuestros días el dote para pedir la mano en zonas rurales  es un saco de azúcar y dos rollos de tablilla de chocolate” (Tintuc, 2018)

Durante la colonia, con el choque de culturas y el mestizaje muchas estructuras sociales se cayeron y las cosas fueron un poco menos rígidas, o se suavizaron un poco, pues si bien seguía pesando la opinión de los padres, esta ya no era determinante para formalizar una relación de pareja.

Incluso algunas parejas recurrían a la estrategia de resarcimiento de la castidad, que consistía en que las personas que se amaban, tenían relaciones premaritales o se embarazaban, para que les obligaran a casarse y "recuperar el honor de la familia"

Antes de la edad moderna el amor y la sexualidad no eran prerrequisitos para el matrimonio en tanto que actualmente hay evidencia de que de manera creciente matrimonio y amor son importantes covariantes, al menos en las sociedades occidentales urbanas. La gran mayoría de los jóvenes, en la actualidad, percibe al amor romántico como deseable para conformar una pareja estable. (Zubieta, 2001).

Pero en el siglo XIX a través de la imprenta en masa, se difundió la ideología romántica (Alemania) que al exaltar los valores de la edad media, decía que uno se unia en pareja PARA estar con el amor de la vida, que había que matar dragones y luchar contra todo y contra todos para estar con el amor verdadero, etc.

 

En la actualidad, aun parece conservarse parte de esa ideología romántica gracias a las telenovelas y a las películas de Disney, en la que el amor es la única razón valida para que una pareja esté junta; no obstante, a finales del siglo XX (1970 aprox.), se cuestionó si esto tenía que ser así, pues a pesar del amor, muchas parejas decidían terminar su relación porque hacían falta otras cosas además del amor, como estabilidad emocional, financiera, etc.

 

Tal es el caso que en la actualidad, no se ha encontrado una alternativa tan clara para formar una relación de pareja como el amor romántico, sin embargo, la globalización y el capitalismo han influido en que lleguemos a ver a la pareja como una inversión de tiempo, esfuerzo, dinero, etc. que debe retribuirnos emocionalmente, sexualmente, socialmente, etc. de lo contrario, es una mala elección-inversión.

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